Mostrando entradas con la etiqueta Recapitulando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recapitulando. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de junio de 2015

Ecos de un latido

Vida, debiste caer en tierra fértil

no en esta, cegada por la amargura,
donde las raíces enferman y se pudren.

Amor, has llovido en tierra ya húmeda
y poco a poco se va ahogando el suspiro,
en pálido beso de lápida fría del sentimiento.

Paz, eres la última ilusión de un alma
desgastada de tanta emoción apretujada,
un limbo es lo que necesito, el silencio pleno.

Muerte, mi fiel amiga de la revancha,
de la oportunidad convenida por aquellos
que son importancia en mi historia.

Tiempo, el que se me escapa día a día,
y del que quisiera sea agua cristalina,
cuenco donde germine mi palabra...

Si acaso el eco de mi latido algún día se entienda.


25.06.15


martes, 20 de enero de 2015

Amor


Solo quien ama de veras sabe la capacidad del amor, porque se puede estar en los momentos mas álgidos e importantes del ser amado sin imponer la presencia, de cuidar con dedicación y esmero respetando sus espacios y tiempos, es dedicar el tiempo absoluto del corazón sin colapsar el propio camino. Amar , amar profundo, sintiéndole siempre cerca, porque existe con todo el bien y el mal, con todo su defecto y perfección , en cada respiro de vida, pulso, que es bendición.

07.08.14

Catarcis



Respiro, lo cual me deja sentir que vivo.
Veo, y por ello miro que hay vida allá afuera
Percibo, por mi piel el clima que me acompaña
Oigo, hasta el silencio de mi noche
Digo...que hoy me he dado unas horas donde no matar mi tiempo.
Me explico:
En estas fechas, llegan de todos los lugares del mundo a nuestras costas, un sin numero de aves, animalitos que tiene las suerte de viajar, atravesando kilómetros de kilómetros en bandadas familiares, algunos logran este objetivo, muchos quedan en el camino, especialmente los que van por delante, guiando...
Al mirar como cruzaban frente a mi, en ese avance ondulante, rítmico, ordenado...Me dio un poquito de envidia, y las ganas de ser una de ellas...Pero a la misma vez, se me ocurrió que asemejaban al paso de la vida.
Atrás, iban los más pequeños y las aves hembras, y por delante los machos, los mas fuertes, siempre van en forma triangular asemejando a una flecha.
Nosotros, vamos adquiriendo experiencia y dejando huella, también quedando en el camino, dando paso a los más fuertes, pero, siempre procurando preservar nuestra herencia, no queremos pasar por la vida como si nada, desapercibidos, queremos transcender de alguna manera.
No creo tener la fórmula...Pero intuyo que esas aves deben sentir al milímetro la fuerza del aire, los olores, la temperatura, los colores, perciben detalladamente todo, equilibrando sus alas, su fuerza, vigor y templanza. Imagino que saben, que estando por delante tienen menos tiempo de vida y lo aprovechan de la mejor manera; los más jóvenes irán captando y tomando nota del modelo que ven de sus mayores y las hembras pondrán de su parte, cuidando la alineación y protegiendo a sus crías...Aquí es donde creo estamos tan lejos de asemejarnos a ellas...Porque vivimos tan alborotados, que raudo el tiempo nos arrebata lo intangible, no paladeamos...tan desinteresados con el prójimo, tan desvinculados de la realidad que nos toca vivir...Tan Ícaros...que dejamos nuestros sueños calcinarse por el calor de nuestra furia, de ese desasosiego que nos da el vivir vacíos, sin objetivos que nos hagan menos mezquinos.
Necesito aire, oxigeno, que me haga entender que puedo liberarme, como esas aves del martilleo constante de lo que dicen que es vida.

16.03.14

Cuando escribo



Escribir se ha convertido en una descarga de mi mente, darle chance al gentío que vive dentro y que den testimonio de sucesos que en su oportunidad fueron importantes como también los intrascendentes...
Porque... de todo sacamos una enseñanza.
Garabatear en el pergamino, ciertamente no es una memoria de lo actuado, ni es dar cuenta del jornal diario...Es más bien, como reescribir, especular, reflexionar posibilidades, recrear deseos, visiones.
No hay horario para la pluma, ella sale a danzar en el momento que se le antoje, más...nuestra pobre humanidad sin resistencia se retrae, absorta por la luz que resplandece al surgir la idea...o el recuerdo...
Si tuviera que caracterizar el momento, debería decir que es como el torrente de una cascada estremeciendo toda nuestra naturaleza.

06.05.14