jueves, 4 de diciembre de 2014

NUSHU



NUSHU

Mi dador creador
soy valiosa ante Ti
como el grano de arena para el mar,
como la gota de lluvia para la sequía...


sabes de mi sentir antes de haber sentido.
Confías en mi vientre, la permanencia del hombre
en el mundo.
Humilde
Dócil Eva,
enmudecida fortaleza del amor.

Guías mi corazón a pulso
y me abres las puertas y ventanas,
donde el ojo del macho no ve.

Somos ovejas tiernas en tu regazo
el dolor bajo tu mirada,
ese, que marchita mi conciencia,
desaparece en tu amor.

¿Qué pecado es nacer mujer?
¿Si tú al llegar, preferiste
nacer de una de nosotras?

Loto dorado
deja la huella
de mi existir

Seamos de oriente u occidente,
del ayer o del hoy
¡Hasta cuando se repetirá
la cobrada y resarcida virtud
de mi sangrante corazón?