martes, 20 de enero de 2015

Aromas


La efervescencia y la liviandad de la piel fresca
y el aroma a jazmines recién abiertos
ha dado paso a la rigidez del tallo,
a los pétalos caídos 
y a esas hojas mustias 
que pretenden seguir sujetas,
aún cuando grite la tierra
entre polvo elevado por el viento
la sequía con cánticos de muerte.

Rugen las grietas
hasta desahogar su rabia,
impacientes de dolores,
ver hundirse toda esperanza,
ver la dignidad como fenecen.
Ya no huelo a ilusiones...
se aparta el perfume de la vida,
todo apesta.


11.08.13